domingo, 29 de diciembre de 2013

Sentir...

Sentir: sentidos, sensaciones, experimentar, intuir, juzgar, opinar, estado,... sentimiento.
Estamos tan equivocados en la vida, que somos incapaces de entender que verdaderamente sentimos
A veces pienso que nuestro sentido se equivoca más que nosotros mismos, pero después corrijo, me tambaleo, y entiendo que nuestro sentir, lo provocamos y controlamos nosotros por si solos. ¿Será que acaso No sabemos definir bien nuestro sentimientos? No lo entiendo. 
No entiendo como tenemos que sentir sufrimiento para aprender de los errores. No entiendo porque tenemos que sentir dolor antes de amor. Mucho menos  entiendo, como la vida nos regala tantos sentires alegres, y después terminan siendo o dolorosos, o insoportables. ¿Sentir va más allá de lo queremos entonces? 
Desde que nacemos, somos capaces de experimentar sensaciones, que por supuesto a pequeñas edades se nos hacen ajenas. (Eso creía). Hoy en día pienso que de viejos también se nos siguen siendo ajenas. En tal punto...
Si de amor se tratase todo este asunto, la cosa seguiría siendo igual de complicada, ya que nadie ha dejado de sufrir por amor, comenzando porque siempre sentimos que a nuestro lado esta el indicado/a, y cuando este/a te engaña, te decepciona, y te olvida, es allí donde tu sentimiento cambia., y todo pasa de ser bonito, a lo peor del mundo. Al sentir querer morir, al sentir que no eres bien, que eres de lo peor . . . Y para terminar, que ya no eres para nadie. Luego pasa el tiempo, y vuelves a conseguir alguien que aflora tus sentimientos de nuevo, y... LA HISTORIA SE VUELVE A REPETIR. Bueno, solo hasta que supuestamente "llega el indicado/a", pero de hecho tiene que pasar muuuuuucho tiempo hasta que esto suceda, no obstante, todo eso no siempre marcha bien. 
Por si fuera poco, y por si las aves no te jodieran la vida, echando su excremento por encima de tu cabeza, tenemos que ser tan locos para sentir alegría, dolor o lo que seá, en la universidad, en la calle, en la casa, con los amigos, con los hermanos, con la familia entera, en fin.. En todos lados.
Pero entre tanto desastre emocional, está lo único y verdadero que ninguno entiende. La raíz del  problema. Y es que muchas veces, o hasta quizás la mayoría, no le damos importancia a los sentimientos ni los nuestros, ni los ajenos. De aprender a conocerlos y manejarlos. De diferenciar lo bueno de lo malo. Estamos tan acostumbrados a que no nos importe si la otra persona se siente mal, si su sentimiento cambio gracias a tu indiferencia, a tus actitudes y a tu comportamiento. Si verdaderamente somos los responsables de todo marche mal. Que la cagamos una y otra y otra y otra vez. Nadie puede hacerte sentir mal sin tu permiso, no pretendas usar el permiso de alguien más.
No olvidemos que nuestras alegrías y nuestros dolores jamas serán los mismos, tu sentimiento jamas será igual al de otra persona. Lo que a ti te causa dolor a otro le puede causar alegría. Jamas permitas que alguien experimente por ti, pero tu tampoco, intentes experimentar por los demás. 
No todos tenemos un corazón de cristal
Piensa, siente y luego actúa. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario