Estoy trabajando en una campaña de marketing social, en un tema que me interesa tanto como el chocolate, y me emociona tanto como el sushi, trata de la agresión y el maltrado familiar, intentando fomentar el respeto dentro de nuestro país. Cosa que me hizo analizar lo que tengo, y la verdad es que toda mi vida he agradecido a Dios por permitir compartir y disfrutar de mi familia, aunque muchas veces tengamos diferencias, el amor que cada uno aporta a esta unión, hace que todo problema y circunstancia quede en el olvido. Me complace decir que no somos para nada perfectos, al contrario, cada uno tiene su toque de locura y de imperfección que hace que esta familia sea trastornada, inquietante, picosa, pero sobre todo unida y feliz.
Comenzando por los mayores de la casa, están mis abuelos que son extremadamente consentidores, claro, que cuando les decimos la palabra mágica del "ya voy" o el "ya va" nos menta la madre y por supuesto dicen el tan conocido "cuando yo tenia tu edad jamas respondía así" y blablabla!!! Además que siempre nos cuentan esas historias de abuelos de los años 1600 que a pesar de ser aburridisimas son importantes. Y nos dicen esas frases locas que nunca entiendo, pero... entre todas sus cosas mis abuelos son lo MÁXIMO, los amo enormemente, son mis segundos padres, y son el pilar fundamental de mi familia.
Les siguen mis tíos, quienes a pesar de solo ser dos, son fenomenales. Mi tío es un hombre inteligente, capaz y muy trabajador, tiene una personalidad divertidísima, y le encanta poner sobrenombres a todos en la familia, a pesar de no vivir con nosotros, tiene una comunicación directa. Por su parte, mi tía es la mas consentida de casa, es especial, y eso la hace ser la reina. Tiene un carácter de los tres mil demonios, le encanta llamarnos "pajuos" en su idioma, pero la queremos, la consentimos y la aceptamos tal cual ella es.
Mis padres, ellos son el ejemplo a seguir de esta familia, ambos trabajadores, luchadores, simplemente ¡hechaos pa' lante!, jodios como ninguno, y directos como las flechas. Tienen no se cuantos años de casados, son felices, viajeros, comelones y exquisitos. Son envidiablemente unidos y como todos padres les encanta decir eso de "mientras vivas bajo este techo se hace lo que yo diga" además de llamarnos por nuestro segundo nombre, cosa que por supuesto odio. Pero son lo mejor de este mundo, me han apoyado en todas mis decisiones, y me han sabido dar todas las cosas que he merecido, no se que será de mi vida el día que ellos me falten.
Luego está... mi hermano. El es de esos chamos que siempre tiene que tener la razón, y si no la tiene, pues también hay que dársela. Es divertido y un poco bastante picante. Tiene un caracter de esos que hacen chocar conmigo, y juntos los dos somos muy extraños. Un día estamos felices, otro día ni nos vemos, el siguiente nos abrazamos, el próximo ni nos tocamos, a veces pareciera que nos odiamos... Pero en el fondo es un ser maravilloso, tiene un corazón de oro, y un carisma peculiar. Es músico y nos atormenta la vida con sus canciones todo el día. Pero no hay ninguna persona en el mundo que pueda ser como el. Es mi único hermano y sobre todas las cosas, siempre voy a estar con el.
Por último esta mi esposo, es un hombre maravilloso, tranquiliiiiiiisiimo, a veces demasiado. Tiende a ignorar cuando no quiere hacer las cosas. es olvidadizo, distraído, buen amigo, y demasiado confiado. Le encanta ayudar, le gusta tocar el bajo, y es demasiado romántico. No hay persona que se la lleve mal con el. Mi familia lo ama y yo ni hablar.
Somos taaaaan diferentes, pero ¡ASI SOMOS!, unidos, respetables, y bastante amorosos. Estamos de la mano cada día apoyándonos, y la comunicación es la base fundamental de esta familia. Dios supo elegir bien a cada uno de los miembros que la conforman, y de eso estoy muy orgullosa. Y las de ustedes, como son?
PD: Los invito a unirse a un grupo que promueve el respeto familiar. Aqui el link: https://www.facebook.com/maltratofamiliar Que Dios les bendiga su hogar.
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