Realmente no suelo siempre dar explicaciones de porque hago o no las cosas, pero me han pasado vainas tan curiosas que solo me hacen recordar en que simplemente la gente no lo termina de asimilar.
Y es que, ya hace mas de 1 año. Sí, exactamente un año y 6 meses que estoy feliz, repito: FELIZmente casada, con un hombre maravilloso, para mi, un príncipe azul, ¿saben? de esos que se cuentan en las historias, de las que toda mujer desea, de esos que dicen que no existe.
Un ser divino, de 25 años, 1.80 de estatura aprox., delgado, cabello castaño oscuro, ojos café oscuros, cejas pobladas, nariz perfilada, piel algo así como trigueña y blanda, hombros no tan anchos, y manos perfectamente diseñadas. Afelpado, y lo mejor de todo: su boca, ¡Oh su boca! con labios carnosos y delicados, mayormente áridos.
Un hombre maravilloso, que conquisto mi corazón y cambio mi vida por completo. Un hombre respetuoso, audaz, inteligente, capaz y divertido, que hace que cada día sea diferente y especial. Un hombre que no solo me hace sentir mariposas en el estomago (en serio se sienten, pareciera que tuviera hambre) si no que llena mi vida de hermosos detalles haciendo que mi corazón casi explote cada vez que estoy junto a el.
Realmente nos conocemos muy bien, fuimos muy buenos amigos durante 4 años, el tubo algunas relaciones, yo ninguna en realidad, unos que otros me pretendían, pero nada que ver con el verdadero amor, es por eso que no di paso a mi vida a ninguno de ellos. Un día me pidió tener algo más y accedí tomando en cuenta que ya tenia 17 años de edad, y que a mi pensar me quedaría para vestir santos jajajaja ¡que niñez!. Después de casi 3 años de un bonito y sincero noviazgo, llego... hmmm, si exactamente, llego el momento de dar un paso mayor, lo conversamos y decidimos casarnos, por civil, por iglesia, por enamorados, por locos, por diversión, por madures, por confianza, por compañía, pero sobre todo por AMOR.
Y aquí estamos, viviendo día a día lo que el destino nos repara, y construyendo un agraciado futuro juntos.
Ven que si es FELICIDAD VERDADERA... No les miento, soy muy afortunada, deseo jamas nada cambie, y deseo aun más tengamos una larga vida juntos, y poder extender esta historia 1000 millones de páginas más, pero eso si, sin jodidas ocasiones que amarguen el dulce momento.
Nuestros anillos de matrimonio, el símbolo más bello de mi vida ante Dios y el mundo.
Lo cuido, lo valoro y lo amo muchisimamente.
Free'U*
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario