lunes, 8 de abril de 2013

¡Mentiros@s!

Buen comienzo de semanaaaaaa a TODOS.
Vengo llegando de un mentiroso fin de semana en Cancún (México) con mi esposo y la familia. La pasamos bueníiiiiisimo. Gasté 9 mil dolares en compras: ropa, accesorios y perfumes, además de unos cuantos regalitos. Nos bañamos en la rica piscina de la casa de mis abuelos, allá mismo, y hasta en un yate nos montamos jajajajaja.
Mas mentira que esta y me come un dinosaurio.
Primero, jamas he ido a Cancún, es mas no he salido de las 18 cuadras que rodean mi casa (mentira).En segundo lugar mi monedero esta más limpio que traje recién salido de la tintorería, no tengo ni un bolívar, es decir, mucho menos tengo un dolar... tercero, jamas si los tuviera no le traería regalos a NADIE. Cuarto, no me bañe ni en una piscina de niños en mi casa, mucho menos en ninguna casa de mis abuelos, porque más venezolanos maracayeros-villacuranos que ellos no hay, hasta el fundador mismo se queda loco con ellos. Ni nombrar el yate, es más no quiero ni señalar eso, porque me acuerda a los del 'caso los juanes', y eso es mucha decepción para mi gusto. Y quinto y ultimo punto, no les deseo ningún BUEN COMIENZO DE SEMANA A NADIE, pues hoy amanecí con medio pie izquierdo.
Lo cierto es que esta entrada de hoy es sobre los mentirosos, sobre esos que te ven cara de retrete ambulante, vestido decentemente, con señal de que quieres que te jodan la vida con las más estúpidas y crueles mentiras. Esos que no tienen remedio. Que mienten hasta con las ganas de dormir (imperdonable).
Lo peor de todo es que todos somos mentirosos, si todos, toditos, tooooodos, to-dos, TODOS...
Hasta los que dicen que jamas mienten ya están mintiendo.
Siempre en algún momento hemos dicho nuestras mentiras, piadosas o no, pero si que la hemos dicho. En la escuela, el trabajo, en la casa, a la mama, el papa, al hermano, a los amigos, abuelos, vecinos, a quien sea...
Tengo muchas anécdotas de mi hermano, pero esas se las cuento en una entrada de las 'excusas' jajajaja.
Conozco persona que hasta ellos mismo se creen las mentiras ¡Que deprimente!
Siempre ten presente que hay Mentiras que matan, Mentiras que duelen.
Es muy cruel decir mentiras, y es más cruel aun escucharlas.
Es hora de aterrizar, poner los pies sobre la tierra, y sacar a brote nuestra sinceridad, quizás esa es la lucha contra el embuste y la falacia. Es el momento de combatir contra nuestras falsas ideas, y darnos a nosotros mismo un voto de inteligencia y franqueza con nuestro ser.

Lo que no ves con tus ojos, y lo que no sientes con tu corazón, no lo inventes con la boca.

No hay comentarios:

Publicar un comentario