Hoy hace un año exactamente de la última vez que estuve contigo, aun descifro si estabas consiente de que estaba allí, contigo, juntos por última vez. Algo en mi interior me decía que sería el último día que estaríamos juntos, por eso me costo tanto despegarme aquella mañana de un viernes.
Desde entonces aprendí a odiar que me llamaran por celular, sentía que cada vez que sonara sería una mala noticia, y lo que menos quería escuchar era eso. Nadie lo quiere, lo sé. Solo que yo no me lo esperaba. Hasta entonces creo que eso fue lo peor, el "no esperarlo", lo sorpresivo, lo inpensado, lo súbito. Pensábamos que serían más años, que disfrutaríamos de mis triunfos, esos que tanto deseamos y esperamos por 5 largos años. Hoy entiendo que no era así, que solo lo pensamos.
Aquella noche, mi alma se fue apagando con la tuya, cada minuto, de hecho cada segundo fue el más eterno, porque viví el dolor de perderte, de saber que no estarías más físicamente, porque en mi corazón estarás por siempre.
Llevo en mi alma los recuerdos más bonitos, desde mi infancia, mi adolescencia, y hasta mi madurez, todas las viviste conmigo. Me enseñaste más de lo que podrías, también me consentiste más de lo que debías, me guiaste cuando más lo necesite, y me amaste tanto como yo a ti.
Hoy, a 365 días sin ti, te dedico todo lo que soy, todo lo que se y donde quieras que estés quiero que sepas que te amo, y que vivirás en mi por siempre. Que te extraño, y que agradezco a Dios por ponerme en ti, por ser de ti, y por estar hasta tu último aliento de vida.
Gracias por siempre, te amare toda mi vida.
En memoria del eterno descanso de mi Abuelo
- 21/08/2015 . 2016
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