Me entrego. Soy culpable, culpable de amarte hasta mis raíces.
Pensándolo bien, he dedicado mucho tiempo de mi vida a amarte y quererte como tu mereces, quizás sea mucho, pero no basta repetir a mi corazón que es demasiado, este no me escucha y siempre se hace un loco. Un loco que desesperadamente late por ti. Quizás mi madre jamás me hizo para que yo amase tanto a alguien que solo no fuese ella o mi padre, quizás ni siquiera tu madre sabia que serias para una mujer obsesiva y decidida a tenerte atada a ella para el resto de tu vida, pero ¡oh! aun nadie lo sabe. Ni siquiera tu que estas dia a dia junto a mi, no imaginas mis deseos de secuestrar tu amor para siempre. No imaginas que deseo tenerte preso en mis garras sin que nadie pueda salvarte. Una larga cadena sobre tu cuerpo para que jamás escapes... En definitiva, me condeno. Me entrego. Soy culpable de todo pecado obsesivo hacia ti, y que una cadena perpetua me ayude a dejarte en paz y dejarte ser libre de una vez por todas...
Obsecion prohibida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario